|
Bonifacio ZAMORA:
Temas y paisajes. Burgos. 1950. |
EL CASTRO DE QUINTANA
¿Anidan todavía en el castro celtíbero las águilas? ¿No hay pastores que trepen por las peñas y aventuren la vida por la caza? ¿Galgos, que por el monte sigan el rastro de la liebre parda? Por el barranco, donde el lobo duerme, veloz la sombra de la nube pasa y el cazador, los ojos en el nido, acecha el garabato de unas alas. Huele a pólvora, huele a vaho de escopetas y polainas. Hay que esperar a que la tarde cubra de sombra la mitad de la vaguada. ¿Dónde el zagal aventurero -Isidro- ha dejado el zurrón y la zamarra? ¿no es su rebaño aquél, aquel rebaño numeroso de ovejas y de cabras? Sí, también el pastor aventurero acecha el vuelo olímpico del águila. ¿Habrá perdices en el nido, acaso el cordero que anoche le faltaba? ¿Habrá... Ya el ave de rapiña otea desdel el picacho el horizonte: Lara, los montes de Tinieblas y Mazueco, toda la sierra azul de la Demanda. Sola, la reina de las aves, sola dominando la altura y la distancia. Súbita, la escopeta el cazador dispara. Despiértanse los ecos en las peñas. Silba en el aire la redonda bala. Un vuelo majestuoso hacia la altura, como en busca del sol, la Reina lanza, mas cae, al fin. majestuosamente sobre el calvo picacho desplomada. Tiñe la sangre sus brillantes plumas. Enrojece una herida su garganta. Y hat todavía un desgarrón de presa en los ganchos agudos de sus garras, cuando Lamar, ladrando locamente, sobre la pieza moribunda salta. Era yo niño ¡Cómo la paternal evocación agranda los hechos y las cosas, en las mudas soledades del Castro de Quintana! Suena el nombre --¡Nicéforo! a hogareña sonoridad, a salva de pólvora, a provincia balbuciente y a restallido de aletazo de águila. |
|
Bonifacio ZAMORA:
Temas y paisajes. Burgos. 1950. |
LA FUENTE DE QUINTANA
La luz, el hada hermosa de la gentil mañana, dona la seda verde del brillante encinar. En su copa de piedra, la fuente de Quintana brinda al monte, en el valle, la copla de un cantar. "¿Te acuerdas? Aquel niño tenía bucles de oro, labios de rosa, dientes de nevado marfil. Se fue por el sendero del encinar sonoro. ¿Era hijo de la Aurora? ¿Era hermano de Abril?" Divaga por el valle la luz adolescente. Despierta la dormida calandria en el trigal. Una niña muy rubia está junto a la fuente, tocando campanillas de líquido cristal. También la niña tiene rubios cabellos de oro, labios de rosa, dientes de nevado marfil. También se va, camino del encinar sonoro... ¿Es la hermana pequeña del hermano Abril? |